Moscú es una de las capitales más dinámicas e históricamente ricas de Europa. Si vas a visitar la ciudad por primera vez, tres días es el tiempo idóneo para conocer sus lugares más icónicos, sumergirte en su pasado zarista y soviético, y maravillarte con su impresionante arquitectura.
En esta guía te proponemos un itinerario optimizado día a día para aprovechar al máximo tus 72 horas en la capital rusa.
Día 1: El corazón histórico de Rusia
El primer día lo dedicaremos a explorar el centro neurálgico e histórico de la ciudad: la Plaza Roja y el recinto del Kremlin.
- Mañana (Plaza Roja y San Basilio): Comienza temprano tu día entrando a la emblemática Plaza Roja. Visita la deslumbrante Catedral de San Basilio y admira sus coloridas cúpulas. Si te interesa la historia soviética, puedes hacer cola para entrar gratuitamente al Mausoleo de Lenin.
- Almuerzo en las galerías GUM: Escapa del clima paseando por este impresionante centro comercial de finales del siglo XIX. En el tercer piso encontrarás locales de comida rápida tradicional de estilo soviético (como Stolovaya No. 57) donde comer rico y económico.
- Tarde (El Kremlin y la Armería): Entra a la fortaleza del Kremlin de Moscú. Pasea por la Plaza de las Catedrales y no te pierdas la espectacular Armería, que custodia los huevos de Fabergé y las carrozas de los zares. Al salir, relájate en los Jardines de Alejandro y contempla el cambio de guardia junto a la Tumba del Soldado Desconocido.
- Atardecer (Parque Zaryadye): Termina el día en este moderno parque urbano situado a pocos metros de la plaza. Camina sobre su famoso puente flotante sin soportes que sobrevuela el río Moscova para tener unas vistas magníficas del Kremlin iluminado.
Día 2: Arte, subsuelo y la calle peatonal más famosa
El segundo día está pensado para descubrir el arte ruso, la vida urbana local y el famoso "Palacio del Pueblo" subterráneo.
- Mañana (Tour por el Metro de Moscú): Dedica unas dos horas a recorrer las estaciones más bellas del Metro de Moscú. Destacan por su arquitectura y decoración de mármol, mosaicos y lámparas de araña: Komsomolskaya, Novoslobodskaya, Mayakovskaya y Ploshchad Revolyutsii.
- Mediodía (Catedral del Cristo Salvador): Visita la iglesia ortodoxa más alta del mundo. Admira su colosal interior y, opcionalmente, sube a su mirador para disfrutar de una gran panorámica de la ciudad.
- Almuerzo y paseo por la calle Arbat: Dirígete a la legendaria calle peatonal Arbat, llena de artistas callejeros, cafeterías e históricas librerías. Es el lugar perfecto para almorzar y comprar las clásicas matrioshkas de recuerdo.
- Tarde (Galería Tretiakov): Cruza el río hacia el barrio de Zamoskvorechye para visitar la pinacoteca de arte ruso más importante del mundo, la Galería Tretiakov, que alberga obras maestras desde iconos religiosos medievales hasta lienzos monumentales del siglo XIX.
Día 3: Grandeza soviética, rascacielos y un paseo fluvial
El último día conoceremos el contraste entre la monumentalidad del periodo soviético y los modernos rascacielos del Moscú actual.
- Mañana (Complejo VDNKh y Museo de la Cosmonáutica): Visita el inmenso parque de exposiciones VDNKh, un escaparate del esplendor arquitectónico de la URSS con espectaculares pabellones y fuentes doradas. Muy cerca se encuentra el Museo de la Cosmonáutica, imprescindible para conocer la historia de la carrera espacial soviética.
- Tarde (Moscow City): Dirígete al distrito financiero Moscow City para contemplar el contraste futurista de sus rascacielos de cristal. Si quieres, puedes subir al mirador Panorama 360 en la Torre Federatsiya para ver la inmensidad de Moscú desde las alturas.
- Atardecer (Crucero por el Río Moscova): Termina tu viaje con broche de oro abordando uno de los barcos que recorren el río Moscova. Es una manera relajante y hermosa de despedirse de la ciudad viendo pasar sus monumentos principales iluminados.